Nadie puede ver el mundo con lucidez si no puede verse a sí mismo con honestidad.
En mis primeros años dirigiendo, creía que el problema siempre estaba afuera: el equipo, los recursos, las condiciones, el contexto.
Tardé años en entender que el primer punto ciego de todo líder es él mismo.
Las 3 Preguntas Permanentes
- ¿Estoy viendo a mi gente como ES o como CREO que es?
- ¿Estoy liderando el mundo que TENGO o el que QUISIERA tener?
- ¿Esta decisión viene de mi Por Qué REAL o del que creo que DEBERÍA tener?
Tres preguntas. Cada decisión. Cambian todo.